Desde que era pequeña, y veía anime para niños (o sea, algunos de los que aún veo xD) me llamó la atención lo expresivo de las formas y los colores de los trajes, y siempre trataba de encontrar en mi pequeño closet rosa algo que se le pareciera. Cabe decir que siempre fallaba en mis intentos por vestirme como mis personajes favoritos, aunque éstos tuvieran ropas algo “normales”. Pero nunca me desanimé. Siempre seguí intentándolo. Hasta que descubrí que, hacerlo, era todo un arte para algunos.
Fue cuando comenzó mi curiosidad por las inmensidades de la Internet, y toda la información que podía obtener de ella.
Toda esa información y testimonios que leí me abrieron aún más a la posibilidad de seguir ampliando mis conocimientos sobre el vestirme como mi personaje, que tenía un curioso nombre, “cosplay”.
Luego de mucho tiempo, en el que de vez en cuando descubría más trajes, cada vez más bonitos y curiosos, llegó a mí la primera oportunidad de cosplayear, como le decían mis amigos por internet. Un ciclo, que tenía lugar en Santiago,en las vacaciones de verano. Pensé que era mi oportunidad perfecta… pero las cosas no salieron como yo quise, mi viaje no se realizó, y, obviamente, tampoco mi debut de cosplayer.
En fin, lo que en realidad quería decirles es que, con un grupo de amigas recién fundado (Akari), realizaremos un ciclo de anime aquí, en Coyhaique. Ya que solo en las ciudades grandes se realizan Expos, y en los países más importantes, Grandes Salones.
Me despido, agradeciendo a mis amigas que eligieron el cosplay que voy a hacer… y aunque la tipa esta no me caiga muy bien… Aiko y las demás dijeron que me serviría, porque además me le parezco físicamente.
Aerith, del juego Final Fantasy VII…